Mientras la Historia con h mayúscula se afana en sus rutinarias y perniciosas desmesuras, la otra, la historia a secas, la que es sinónimo de cotidianidad vital, de [leer mas ...]
No tiene las mismas implicaciones escribir: el jarro del gato, que: El Jarro del Gato. Ante la primera expresión el lector y la lectora avispados exclaman: ¿un gato con [leer mas ...]
– Voy a matar a Luis Videgaray. – Qué bien, ¿cuándo? – No sé. Mañana. No, mañana no, tengo una cita aquí. Mejor el jueves, ese día puedo viajar al [leer mas ...]
Sueñas una mesa larga. Sueñas la mesa en una penumbra, su cubierta es parda; alrededor hay personas a las que quieres, no reconoces a ninguna. Sueñas que la materia de la [leer mas ...]
Para contar lo mío no se necesita un escritor. Maté y mandé matar. Por no poder acercarme a los cadáveres, vi las fotos de mis hijos muertos. Al principio el dinero me [leer mas ...]
No te amo porque seas única. Te amo porque eres del montón. En Guadalajara, en el cruce peatonal de Colón y Av. Juárez a las dos de la tarde, nadie te voltearía a ver, a [leer mas ...]
Despertó. Su conciencia universal, no, su universal conciencia, cayó en cuenta de sí misma y supo que – aunque el verbo saber nos es suficiente para designar lo que [leer mas ...]
A la ignorancia, por estas fechas tan de moda Allá quédate, inútil. A algún inconsecuente se le ocurrió recordar que tienes treinta años mirando los confines del [leer mas ...]
Yo era feliz, conmigo. Me iba bien, soy, mejor dicho: era importante; que si nos hace el honor de dar una conferencia; que si por favor una entrevista; escriba, si es tan [leer mas ...]
Canta Joan Manuel Serrat: “es caprichoso el azar”; a la primera lectura el verso acusa una suerte de pleonasmo: está en la naturaleza del azar su comportamiento [leer mas ...]