Recientes

No tiene ciencia

A la ignorancia, por estas fechas tan de moda

Allá quédate, inútil. A algún inconsecuente se le ocurrió recordar que tienes treinta años mirando los confines del cosmos. Puro humor negro; tal vez no a propósito, pero insidioso, lacerante como el mejor humor negro: dolor, burla y desprecio disfrazados de chunga. Ja-ja-ja.

Allá quédate, inútil. Ni cuenta te diste, mientras te solazabas con la luz de astros que ya ni siquiera existen, por acá abajo un ser minúsculo, menor que una neurona, diezmó a la especie humana.

Allá quédate, Hubble… ya ni siquiera nos alcanza para ir por ti (vaya inutilidad tan cara); aunque, no, mejor no: ojalá te chupe la gravedad y termines como nosotros: hecho pedazos.