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Cuidémonos entre todos

La mayoría de los países han tomado dos grandes medidas para frenar la velocidad del contagio y con ello tratar de evitar el colapso de los sistemas de salud: primero, promover o incluso obligar el aislamiento social, y segundo, promover la aplicación oportuna y masiva de pruebas, para poder aislar y atender oportunamente a los infectados, apostando a que la salud de todos permitirá una mejor recuperación económica. Ninguna de estas dos medidas se está aplicando en México. 

La crisis no va a poder evitarse, y por lo tanto hay que prepararnos para que sea lo menos profunda posible, lo más corta posible y que la recuperación sea lo más rápida posible.

Para aminorar la profundidad, los negocios deben recabar información oportuna y veraz de las condiciones de su cadena de valor para planear lo mejor posible su flujo de efectivo y hacer las previsiones necesarias, reduciendo o posponiendo al máximo los gastos evitables y manteniendo con creatividad el flujo de ingresos tanto como sea posible.

Para que sea lo mas corta posible es necesario por un lado cuidar la salud de todos, y aprovechar el tiempo del aislamiento para crear nuevos productos y servicios y nuevos modelos de negocio aprovechando el talento y la experiencia de los equipos de trabajo.

Para que la recuperación sea lo más rápida posible, es importante hacer el mayor esfuerzo por no cerrar por completo y no despedir colaboradores; se deberá negociar con el equipo, todos deberemos poner de nuestra parte, incluso reduciendo los ingresos para evitar perderlos por completo. Si las empresas se mantienen vivas, y se identifican las condiciones de nuestros mercados habituales y nuevos mercados potenciales, habrá posibilidades de recuperarse con mayor velocidad.  

Este esfuerzo no puede ser solo de un sector. En él deben participar el gobierno, los empresarios y los trabajadores. Si alguien cree que puede irle bien, aunque a todos los demás les vaya mal, se estará equivocando gravemente, y estará poniéndonos en riesgo a todos.

Hay muchas ideas de cosas por hacer; yo quiero proponer cuatro cosas por evitar:

1.- Evitar que el Gobierno sea el que cierre las empresas. No debe haber abusos de empresarios, pero si el SAT, el IMSS o los gobiernos estatales o municipales cierran a las empresas por la falta de pago oportuno de sus obligaciones, estarán condenando al país y a sus ciudadanos al fracaso.

2.- Evitar la voracidad empresarial irracional. Si los empresarios quieren salir de la crisis sin afectación a su patrimonio o a su nivel de vida sin importar el presente y futuro de sus colaboradores, pagarán su irresponsabilidad con los efectos en la seguridad pública.

3.- Evitar la indiferencia de los trabajadores por la salud de las empresas. Si los trabajadores quieren seguir ganando lo mismo sin entender la gravedad del entorno, se estarán condenando ellos mismos a perder totalmente sus ingresos, y a afectar la posible recuperación.

4.- Evitar el contagio. En la medida en la que entre todos retrasemos el contagio masivo, estaremos no solo dando un respiro a las capacidades médicas y hospitalarias existentes, sino también ganando tiempo para el desarrollo de mayores capacidades y de la llegada de los medicamentos y las vacunas que están en desarrollo.

En resumen; o actuamos todos con responsabilidad y oportunidad, o todos nos veremos grave e irremediablemente afectados. ¡Cuidémonos entre todos!